lunes, 27 de mayo de 2013

estimulacion temprana


Estimulacion temprana.
Es desarrollar las capacidades del niño de manera armónica, sin alterar el curso de su desarrollo y potencial
izar al máximo sus habilidades y destrezas implica tener herramientas y criterios básicos para realizar un eficiente trabajo.
No es necesario tener un programa para estimular al niño, la estimulacion se la debe realizar diariamente, cuando la madre este en contacto con su hijo.

Reglas y principios claves:

1.- Saber por qué estimulamos:

Es regla principal, tener conocimientos sobre los objetivos y los principios que sustentan la razón y la importancia de la estimulación temprana. Todos debemos saber que el fundamento científico es la plasticidad neuronal del cerebro del bebé: En los tres primeros años de vida, nuestro cerebro produce el mayor trabajo que realizará durante toda su vida pues en esta etapa se produce la mayor cantidad de conexiones sinápticas. Cada caricia, juego, actividad o diálogo con el niño es lo que propicia estas interacciones neuronales y lo que permitirá el aprendizaje de nuevas situaciones.
2.- Considerar la disposición del niño:

Identificar el momento propicio para realizar los ejercicios de estimulación. Ser buen observador de actitudes, gestos o expresiones que nos indiquen el estado de ánimo del niño, cuando éste se encuentre cansado, malhumorado o llore por hambre o alguna otra necesidad, no lo podemos obligar a que realice las actividades de estimulación, no conseguiríamos su atención, lo que debe primar es la necesidad del niño y propiciar un momento propicio, en el cual el niño se encuentre dispuesto y atento.


3.- Organizar un ambiente propicio para el aprendizaje:

Para realizar las actividades de estimulación temprana eficazmente, es necesario que el niño encuentre un clima agradable, que le brinde comodidad, lo motive y despierte en él su atención. Se debe asegurar que exista iluminación y temperatura adecuada, y básicamente organizar el ambiente apropiadamente de tal manera que no confunda al niño sino que le permita dirigir su conducta y sus aprendizajes. Un ambiente desorganizado propicia un ?desorden? que puede verse reflejado en las conductas del menor.
5.- El tiempo de estimulación:


Estimular al niño por más tiempo no significa que va aprender más, por el contrario, esto lo saturaría. Todas las actividades deben realizarse a manera de juego, en el caso de los bebés, su tiempo de atención hacia actividades dirigidas es menor al de un niño de 2 años, por tanto, en los programas de estimulación temprana se considera que óptimo que las sesiones, tengan una duración de 45 min. a una hora, pero dentro de ellas cada actividad debe cambiar según el tiempo de atención y la edad del niño, puede ser segundos o minutos. En casa, esto se maneja de diferente forma, se utiliza un criterio no estructurado, aprovechando cada momento en el cual el niño se encuentre atento y dispuesto, por ejemplo, cuando lo cambiamos podemos estimularlo afectivamente con caricias, cognitivamente, enseñándole las partes de su cuerpo, estimulando el lenguaje a través de canciones y haciéndole lecturas, etc.



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